El 10 de septiembre se conmemora el DIA MUNDIAL PARA LA PREVENCIÓN DEL SUICIDIO… con el objetivo de concientizar, sensibilizar, romper estigmas y tabúes y promover un diálogo responsable respecto a esta problemática. En este marco nos parece importante reflexionar a partir de unas palabras de la pedagoga Carina Kaplan:
«La irrupción de un hecho vinculado al suicidio en la trama escolar desestabiliza los cimientos de la cotidianeidad afectando las rutinas escolares, las experiencias de enseñanza -aprendizaje y los vínculos generacionales. La reflexión y el abordaje de este tipo de situaciones se torna una tarea necesaria para los profesionales de la educación, dado que se trata de experiencias traumáticas que movilizan a la comunidad educativa en su conjunto. Una serie de interrogantes iniciales pueden contribuir a pensar sobre la oportunidad que tenemos como educadoras/es de colaborar con la tramitación y simbolización que atraviesa a la condición estudiantil:
¿Cómo estructurar dinámicas de hospitalidad y amorosidad en las escuelas? ¿De qué modos intervenimos frente al sufrimiento social de las/os estudiantes en los gestos mínimos de la cotidianeidad escolar? ¿Cómo nos manifestamos sensible frente al dolor social? ¿Cuáles son las heridas sociales en la vida de las/os estudiantes? ¿Qué prácticas institucionales y de aula colaboran con los procesos de reparación?
La producción de vínculos significativos en el entramado de la convivencia escolar, sienta las bases de las narrativas de sentido a través de las cuales las/os jóvenes se afirman en el presente y pueden pensarse en el futuro. Los lazos afectivos basados en la hospitalidad y amorosidad que se promueven en la escuela confieren formas de reconocimiento que contribuyen a contrarrestar los sentimientos de soledad y desamparo que pueden vivenciar las/os estudiantes…»
Para finalizar compartimos una producción de la coordinación de física, química y biología:

COORDINACIÓN DE INCLUSIÓN Y CONVIVENCIA