El 30 de marzo de 2006, en la torre de Plaza Huincul, lxs docentes neuquinxs nos encontrábamos de huelga en reclamo de mejoras salariales. Fue aquel día cuando, por orden política del Ejecutivo provincial, un grupo de militantes del partido gobernante (MPN) —disfrazados de obreros de la construcción— arremetió de manera brutal y violenta contra lxs manifestantes para liberar el acceso a la refinería de YPF. Este hecho de violencia es recordado por ser la triste antesala de lo que, un año más tarde, sería el fusilamiento público del docente Carlos Fuentealba.
